Un poema más,
un poema menos..
qué importa
al universo le da igual.
Pero yo si lo sentí,
todo lo sentí.
Ahora escribo líneas
y trato de dormir.
Pero la luna sigue esperando,
necesitando sólo un beso tuyo.
Una prueba de que los días soñados
fueron verdaderos.
Que el aire tocó una melodía real.
Que el mar supo como escribir en sus olas.
Que la arena dibujó ojos en la orilla de la calle.
Que el cielo supo como despertar aves que no existían.
Y mariposas.
Hola, luna.
¿Cómo está el sol?
No, luna.
Él no está conmigo.
El se fue con el mar.
viernes, 27 de julio de 2007
domingo, 8 de julio de 2007
Ella
Ella alguna vez escuchó su voz.
Ella alguna vez se enamoró.
Ella ya no sabe,
ella ya no siente
ella ya no mira la luna.
Tal vez ella nunca quiso usar un vestido rojo,
tal vez su vestido quería ser negro.
Ella lo quiso a él,
pero...¿él?
Él no supo
y ella tampoco.
Que pena por ella.
Ahora ella vive, pero sigue sin saber.
Ella juega, ella sueña.
Ella duerme esperando otro día
sin él.
Ella quiere cantar,
pero su voz se fue el día en que lo vio.
Desde ahí la realidad se convirtió en sueños,
sus ojos se volvieron luz,
su ser tevo vida propia.
Pero él ya no está, él se fue.
Y...¿ella?
Flavia A. Goya Lañas
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