sábado, 26 de julio de 2008

Hoy no me molesta el brillo de la luna
Verdaderamente nunca lo hizo.
Me molesta tu brillo, lo tenue que se hace,
Se desvanece ante mí, y ha muerto.

Ha muerto como cada sueño y esperanza
Ha muerto como ese cafracol que pise mientras caminaba
Y no me di cuenta, no sé si tú lo hiciste.
Pero tal vez también pisaste al caracol, sin saber.

Y fue sin saber que sin querer me enamoré de ti.
Fue sin saber y sin querer darme cuenta
Que la lágrima que hoy boto, riega un jardín
Donde crecerán más caracoles.

Pero mientras en el mundo sigan caminando caracoles,
Mientras la luna siga brillando, el mar siga cantando,
Y Miraflores siga llenándome de aquella brisa,
Yo buscaré no dormir en mi caparazón de caracol, y vivir.