Jamás vi tanta gente,
jamás como en Machu Picchu.
Jamás.
Todos iguales, todos distintos.
Y yo?
Yo no sé.
Se acercaron,
puede que se hayan burlado.
Y yo?
Yo unca supe.
Solo me mantuve sentada
frente a una fuente de Aguas Calientes . . .
y los observé.
Vinieron, se fueron.
Y aún así no lo supe.
Solo parecía que una bomba iba a explotar.
Y yo que hice?
Despues de oler el humo . . . escribí.
Aunque nunca supe qué.
Jamás. Ni en Machu Picchu.
Ni junto a la fuente de Aguas Calientes.
Y aún sigo esperando
algñun dñia descubrir
algo que alguna vez
escribí en alguna banca
en mi único Machu Picchu.
lunes, 22 de octubre de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario