Tonta yo, que alguna vez
escuché musica sólo por un corazón.
Y, por querer alcanzar la perfección de una nota,
quedé limitada a dejar de ser yo.
Y, ¿quién soy yo?
Podría ser una hoja en los montes de sombras del sol.
Podría ser una gota en el ancho y ajeno mar.
Podría ser muchas cosas, pero sólo soy yo.
El reflejo de algo que podría.
Y se podría junto a la falsa añoranza,
el fuerte y vano deseo de ser una gota,
tan solo una miserable gota
en el ancho, ajeno e infinito mar.
Trenes, carros y botes.
Todos simultáneos, marenates,
limitantes.
Creados por mí y por mi falsa añoranza,
por mi fuerte y vano deseo de no querer,
no poder aceptar lo que soy:
un humano que se equivocó,
y alguna vez quiso escuchar música
por un solo corazón.
miércoles, 10 de octubre de 2007
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