domingo, 28 de diciembre de 2008

Al finalizar Todo,
todo se acaba.
Todo queda en nada
y nada cambiará nada.

El mundo seguirá,
la gente amará y será feliz.
El cielo será azul, morado, naranja y negro.
Y gris.
Como mi Lima gris.

Gris como el humo,
el resultado e mis deseos.
Y una alfombra que me transporta.

Me disfrazo de cisne
y mi cola desprende rosas rojas que marcan el camino.

El cielo ahora se vuelve verde,
rosado, rojo, fucsia e índigo.

El alma también.

Y el relojsigue sonando...
tic-tac tic-tac.
Cada tic me manda a la mierda,
cada tac me permite volver a respirar.

Y mi perro sigue aquí,
cuidándome,
porque sé que nadie más lo hará.

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